AFP.- Denuncias contra la Fundación Madres de Plaza de Mayo de su ex apoderado Sergio Schoklender, investigado por fraude, acusan al gobierno argentino de corrupción y de presionar a la justicia para resguardar al organismo del escándalo por supuesto manejo irregular de fondos.
Schoklender es investigado por presunto lavado de dinero, defraudación a la administración pública y asociación ilícita, en su carácter de ex apoderado de la Misión Sueños Compartidos de las Madres, que manejaba fondos millonarios para la construcción de viviendas sociales, hospitales y escuelas.
La organización es querellante en el caso a cargo del juez federal Norberto Oyarbide, a quien Schoklender acusó de "querer planchar la causa, por orden del gobierno, para enfriar la investigación hasta después de las elecciones (presidenciales) de octubre".
"El gobierno está digitando todo esto. Para salvar a las Madres a cualquier precio están dispuestos a entregarme por más que yo no haya hecho nada", dijo Schoklender, cuyos abogados renunciaron esta semana a continuar ejerciendo su defensa.
Schoklender acusó al juez Oyarbide de ser "un muñequito de (el jefe de Gabinete) Aníbal Fernández, que busca congelar la investigación".
El ex administrador, que purgó una condena junto a su hermano por el asesinato de sus padres, era la mano derecha de la titular de la Fundación, Hebe de Bonafini, a quien ahora acusa de lavado de dinero desde España.
"La justicia debería averiguar cómo es que Hebe transfiere plata en negro desde allá sin pasar por ningún control bancario", dijo en una entrevista con el semanario Noticias.
Bonafini negó los cargos y admitió que la Fundación tuvo cuentas en el exterior, donde se depositaba dinero de premios que recibió el organismo.
"Todas están cerradas, hace casi cinco años que no tenemos más cuentas afuera", dijo en una entrevista radial.
Bonafini negó también que la fundación haya colaborado con dinero para la campaña electoral del oficialismo, del que es una fiel aliada.
Schoklender dijo que entregó al juez información sobre "las facturas por más de un millón y medio de pesos (350.000 dólares) aportados en afiches y gastos de campaña" del ministro de Economía Amado Boudou, "que pagó la fundación" de las Madres.
"Tal vez se encargaron 100 o 200 afiches, lo que sea, pero nosostros no le financiamos la campaña, el gobierno es el que nos ayuda a nosotros", dijo Bonafini.
Schoklender también apuntó contra el secretario de Obras Públicas, José López, a quien acusó de pedir sobornos.
"Hay lugares en los que se comprometió obra de la fundación, pero o porque no había arreglado con (José) López, o no le gustaba cómo habían votado en las elecciones, decía que no se firmaba", dijo.
Oyarbide admitió este sábado la complejidad del caso que, dijo, "va camino a convertirse en una megacausa federal".
"Se trata de una maniobra absolutamente compleja, difícil de desentrañar, pero no imposible", dijo el juez sobre la investigación que la oposición objeta por lentitud.
La titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, Graciela Camaño, anticipó que el cuerpo citará a Schoklender para que amplíe sus denuncias.
La Misión Sueños Compartidos construyó unas 5.000 viviendas, escuelas y hospitales en todo el país desde 2007 y declaró haber ejecutado 765 millones de pesos (191 millones de dólares) sobre un presupuesto de 1.250 millones de pesos (312 millones de dólares).

0 comentarios:
Publicar un comentario